miércoles, 26 de noviembre de 2008

Por esa p... costumbre

Hay algo que nos distingue a nosotros de todos los países del mundo: el exitismo. Estamos (mal) acostumbrados a canonizar a los ganadores y defenestrar a los perdedores (lease de 2do puesto para abajo). Y esta semana pasó lo mismo. Principalmente, con los de la Copa Davis. Los chivos expiatorios de la ocasión fueron David Nalbandián y Juan Martín Del Potro. El primero, por su mala predisposición tanto con sus compañeros como con el periodismo. El último, por haber sobreexigido su cuerpo y por ende, fuese más propenso a lesionarse. Con respecto a Nalbandián, solo puedo hablar de lo deportivo. Y pienso que los problemas no creo que hayan influido en su juego (quizá en el dobles). Sobre Del Potro, pienso que las acusaciones son irrelevantes. Entró al Masters no por casualidad, sino porque estaba entre los 8 primeros de la Carrera de Campeones. Si hubiese entrado por ser suplente, no creo que aceptaría. Pero bueno. Ya la cosa está escrita: España campeón. Porque tuvieron a un López y a un Verdasco inspiradísimos. Porque las lesiones de Del Potro y de Acasuso ayudaron un poco. Y porque los subestimamos. Otra típica costumbre criolla. (una duda: resulta que ahora se va a jugar la Copa Argentina, en el Lawn Tennis, con una superficie de cemento. ¿Tranquilamente podríamos haberla usado, y evitar la puja Córdoba-Mar del Plata?).
Otra cosa parecida pasó con Los Pumas. Perdieron su quinto partido en el año. Y tanto Mario Ledesma como Rodrigo Roncero fueron los más criticados. Que el Bocha tira todas las pelotas torcidas en los lines, que Rorro es un indisciplinado, etc. Lo irónico es que ellos dos ¡fueron vangloriados durante el mundial! Hipocresía en estado máximo.
También podríamos mencionar a San Lorenzo. Hace como 2 meses, eran casi campeones. Ahora, la cosa cambió. Los jugadores antes vangloriados, ahora son defenestrados. Bueno, ya en el fútbol no es nada raro. Por ejemplo, con una diferencia de casi 2 meses, los de River pasaron del maíz al campeonato. Y Boca (nobleza obliga), en el 2005, pasó de la bandera pro-Alfaro y los cubitos de hielo a la obtención del primer título de la era Basile.
Bueno, para terminar quiero pedir un deseo: que se acaben la soberbia, la subestimación y el exitismo. Y que aquí mande la cordura y el realismo.

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